Presunción de inocencia: Eres inocente hasta que se demuestre lo contrario en un juicio justo.
Asistencia letrada: Tienes derecho a un abogado desde el momento de la detención. Si no puedes costearlo, se te asignará uno de oficio.
Información sobre los cargos: Debes ser informado de forma clara y detallada de los cargos que se te imputan.
No declarar contra ti mismo: Tienes derecho a guardar silencio y a no autoincriminarte.
Juicio justo: Tienes derecho a un juicio público, imparcial e independiente.
Recurso: Puedes recurrir una sentencia condenatoria si consideras que se han vulnerado tus derechos.